jueves, 12 de octubre de 2017

La otra

La CAMARA B es enviada por las dudas, porque en el set va a haber mucha gente, o va a explotar algo, o va a haber animales, y se busca rescatar un poco de eso extraordinario que va a suceder.
La CAMARA B se acomoda, se adapta, busca su ángulo entre los resquicios que le deja libre el intrincado travelling que han diseñado para la CAMARA A. Por eso sus planos son algo erráticos, siempre en tele nunca en angular, los actores aparecen de perfil y mal iluminados, o demasiado hermosamente iluminados.
Mientras la CAMARA A repite siempre el mismo plano, la CAMARA B busca y hace cosas diversas, marginales, improvisadas.
A la CAMARA B le gusta filmar a los actores cuando no están actuando.
Sus tomas son habitualmente arruinadas por la entrada en cuadro del codo del foquista o de la mismísima CAMARA A.
Si quisiéramos contar el relato sólo con el material de la CAMARA B nos quedaría un cuento fragmentado, confuso, nos quedaría una historia contada por detalles paralelos a la acción principal.
El material filmado por la CAMARA B es inservible en una proporción mucho mayor al de la CAMARA A, es decir que trae mucha basura.
Sin embargo, casi siempre entre toda esta marginalidad audiovisual aparece sin advertencia la captura de un momento, un gesto, un movimiento, que resulta una piedra angular del relato injustamente menospreciada por la florida o prolija puesta de la CAMARA A. Casi siempre la historia que contamos es salvada desinteresadamente por el material que nos regala la CAMARA B.
Gracias CAMARA B.

sábado, 16 de mayo de 2015

Video de tango

Aquí les dejo este lindo video que hice para los bailarines Maximiliano Cristiani (lo recordarán de la escena de la calle Florida en Fantasma de Buenos Aires) y Juliana Maggioli. ¡Que los disfruten!

miércoles, 26 de febrero de 2014

Fantasma HD

Ahora pueden ver Fantasma de Buenos Aires en HD, por primera vez, únicamente en mi canal de youtube. También se pueden activar los sibtítulos en inglés.
Para que disfruten y compartan.
¡No se pierdan!



martes, 24 de septiembre de 2013

Mis guiones y yo

Cuando terminaba de escribir la primera versión de un nuevo guión de largometraje me di cuenta de que ya llevaba diez de ellos escritos... no... ¡once!
Y solamente dos películas filmadas. ¿Cómo puede ser esto? ¿Es una desproporción?

A sólo título de ordenarme mentalmente voy a compartir con ustedes un repaso uno a uno por estos proyectos. A ver...

El primero.
Fue un logro para mí haberlo terminado, supongo que fue en 1993. Llegar a escribir esas 100 páginas con cierta coherencia fue para mí romper una barrera, porque yo siempre había hecho cortos, y fue demostrarme a mí mismo que podía escribir un largometraje. Cuando lo tuve encuadernado lo miraba y lo acariciaba con cariño.
Era una especie de thriller barrial, pensado para ser filmado todo en subjetiva.
Lo mandé a algún concurso pero íntimamente nunca tuve serias intenciones de filmarlo. No era muy sólida la historia y mis ansias de experimentar con la cámara subjetiva se vieron más que cumplidas con mi corto El paseo de Maltecci, que filmé dos años después.

El segundo.
Empezó como una co-escritura con Mariano de Rosa y terminé de darle forma yo sólo. Se basaba en un hecho periodístico medio bizarro que había ocurrido en nuestra adolescencia en un pueblo cerca de La Plata. Lo bueno fue que hicimos un poco de investigación de campo y eso enriqueció mucho el guión. Lo malo es que nunca volví a hacer una trabajo de investigación así. Muy fiaca o muy orgulloso, no sé.
De todas formas le faltaba definición, era protagonizado por un chico, pero no era para chicos. Había una cosa interesante de insinuar mezcla de géneros, pero qué creen... la historia no era muy sólida. Fue a varios concursos, y su máximo logro fue hacer que un jurado de ópera prima del INCAA me llamara y me dijera que él había votado por mi proyecto pero no había logrado convencer a los demás. Eso fue un lindo gesto.

El tercero.
Fantasma de Buenos Aires. Ya saben, este guión si vio la luz y de alguna manera fue equivalente al primer guión, porque fue romper una barrera, conseguir un logro.
Supongo que será siempre MI película.

El cuarto.
Es una de malevos. Es una película cara y encima de época, muy a contramano de todo lo que se produce en Argentina.
Pero me sigue gustando mucho y, aunque es lo más probable que nunca llegue a realizarse, no lo doy por muerto.

El quinto.
Es de animación. Lógicamente es muy cara y se necesita apoyo de empresas grandes, pero es una aventura para chicos, muy divertida y que decididamente no doy por muerta.
Es más, probé escribir un par de capítulos de esta historia adaptada a la literatura y me gusta como queda, así que tal vez algún día salga por ese lado.

El sexto.
Es una especie de adaptación de Animal Urbano pero quitándole el componente fantástico al personaje. El resultado es raro. Y por supuesto... es cara. No le veo mucho futuro.
En este punto ya empecé a plantearme seriamente que tenía que escribir algo que resultara más barato de producir, o nunca iba a producir nada. El recurso más fácil para abaratar es, por supuesto, que ocurra casi todo en un solo lugar. Y de ahí partí para los siguientes...

El séptimo.
Es una película de terror de encierro. Ocurre todo en una casa. La verdad... no es gran cosa.

El octavo.
Es la misma premisa de encierro que el anterior, pero con otros personajes. Este está mejor y es más original, pero incluye una mezcla de géneros bastante rara.
Me gusta. Digamos que no lo descarto.

El noveno.
La noche del Chihuahua.
De alguna manera tomé en joda los dos guiones anteriores. Me encanta como quedó. Este proyecto, claro, no tenía el problema de ser caro, como otros. En este punto es donde sentí que haber escrito tanto, aunque no se filmara, me dio una práctica invalorable a la hora de ponerme límites claros y restricciones para imaginar una nueva historia, claramente hablo de que ocurriera todo en un sólo lugar con pocos personajes. No habría podido hacerlo sin el respaldo y la experiencia de los guiones anteriores.

El décimo.
Acabo de terminarlo hace un mes y algo.
Me propuse adaptarme a la realidad de la producción argentina y eso entiendo que exige dejar de lado, por ahora, cualquier elemento fantástico.
Así que escribí una comedia. Pero de espías en Argentina.
Así que eso de adaptarme me salió más o menos. El guión me gusta, aunque necesita más trabajo. Veremos qué pasa.

El enécimo.
Lo terminé hace unos días.
Este si que es una comedia Argentina, con pasajes sensibles y personajes realistas. De todas formas estos personajes atraviesan una situación extraordinaria, posible pero altamente improbable.
Así que sigue siendo una película de las mías.
Me gusta mucho. Al terminar de leerlo se me dibuja una sonrisa. O sea que viene bien.
Pero otra vez... es cara. Mucho personaje, mucha locación, mucho exterior.
Pero a este le tengo mucha fe. Será cuestión de dedicarse de una vez a romperle los quinotos a la gente que produce cine en este país.
 Lo bueno es que para hacer eso, a esta altura... ya tengo con qué.

Y así de rápido, señores, se pasan los once guiones... al describirlos me doy cuenta de que prácticamente son una sola cosa, son un devenir, están conectados, uno es consecuencia del otro, por similitud, por oposición o por franca burla.
Tal vez por eso no deban ser once películas, sino que las películas existentes tienen en los otros guiones un respaldo, un sostén, una base.

Como sea, ciertamente, lo importante es hacer.
Y no puedo negar que disfruté el momento de escribir todos y cada uno de ellos.

sábado, 24 de agosto de 2013

Guía intertextual de La Noche del Chihuahua

Yo soy de la época en que creíamos que el postmodernismo era nuestra vanguardia.
Que había entre nosotros un movimiento artístico de la talla del impresionismo o el cubismo.
A grandes rasgos se trataba de mezclar elementos de distintas obras, llámese pastiche o llámese intertextualidad.
Yo soy de la época en que pensábamos que la cita en sí misma tenía un valor estético.
Después vinieron los Simpson y mandaron todo al carajo.
Pero uno se quedó con la costumbre de citar, de homenajear, o como se dice ahora, de hacer referencias.
Mi película La Noche del Chihuahua está tiene unas cuantas referencias, y como no estoy seguro de que mucha gente las capte todas me decidí a hacer esta lista, para que no se pierdan en el olvido. Al menos no en un completo olvido.
Van con el momento en que aparecen y todo.

00:40 Bajo el título de Benjamín Rojas se ven unas páginas de historieta. La única reconocible es Sargento Kirk, de Hugo Pratt. Yo sé cuáles son las otras, pero si no se ven, no se ven.

00:50 Juan hace su aparición con la primera remera con referencia al comic, lleva la firma, justamente, del guionista y dibujante Hugo Pratt.

01:20 Juan usa una remera con el logo de Daredevil, personaje de Marvel Comics.

02.28 Bajo el título de Ivan Espeche se ve la etiqueta de un sobretodo, es un Perramus, como el que usa el personaje de la historieta homónima de Sasturain y Breccia.

02:36 Juan usa una remera de Sin City, de Frank Miller.

03:47 juan usa una remera de Mort Cinder, de Oesterheld y Breccia.

4:04 Bajo mi propio título se ven una hojas de papel escritas, son parte del ejemplar del guión que usé en el rodaje, donde marqué en qué planos se filmaba cada parte de acción o diálogos. Sería una especie de autoreferencia.

06:28 Juan usa una remera con un montón de murciélagos, son los logos de Batman a través del tiempo.

08:23 Juan ordena su departamento, sacando libros de las cajas, allí vemos libros de: Daredevil, Mort Cinder, Hugo Pratt y Sin City. Como para que quede claro.

08:35 Juan lee la historieta argentina Carlitos, de Sebastián Rizzo.

10:00 En el perfil de Facebook de Malena Tepes se ve la película Drácula con Bela Lugosi. Ah, y ella se llama Tepes, como Vlad Tepes, el noble que se supone inspiró la creación de personaje de Dracula. Aunque para algunos es el verdadero nombre de Drácula, qué sé yo...

11:20 Juan saca remeras de un bolso. Además de un par que vimos antes, aparecen remeras de Linterna verde (personaje de DC Comics) y de Animal Urbano, historieta argentina de Edu Molina y Guillermo Grillo, ejem...

14:26 Pedro cuenta un sueño donde a una mujer que mira la luna le cortan el ojo, como en Un Chien Andalou, corto de Luis Buñuel de 1928.

19:38 Juan menciona "El programa de Anabella". Se refiere a un programa de la señal de cable Crónica TV, que se caracteriza por su desfile de personajes estrafalarios.

21: 50 a 25:25 Toda la secuencia de un sueño dentro de otro sueño es un procedimiento tomado de la película El discreto encanto de la burguesía, de Luis Buñuel. De alguna manera la cita explícita de un Perro Andaluz prepara el camino para esta referencia, y la próxima:

27:14 Juan ofrece cerveza por tercera vez. Ya a esta altura puedo decir que la imposibilidad de tomar cerveza también está relacionada con la imposibilidad de sentarse a cenar en El discreto encanto de la burguesía.

27:35 Se ve una tapa del comic The Spirit, de Will Eisner.

27:30 Malena menciona la historieta Batman vs Drácula.

31:30 Pedro mira el comic furry argentino "Turbopeludos" de Zorro Re.

42: 15 Juan menciona el comic Maus, de Art Spiegelman.

43:51 En el cuento se menciona a un guitarrista "El flaco Canaveri" en obvia referencia al malevo de mi película anterior, Fantasma de Buenos Aires, encarnado por el mismo Iván Espeche que ahora cuenta la historia, y más tarde dice ser su descendiente.

47: 56 Lo de River me parece que no califica como referencia...

55:02 La aparición de los chicos que juegan dulce o truco, vestidos como un hombre lobo y una vampiresa, de alguna manera también es una autorreferencia, donde los chicos son como un espejo de Pedro y Malena.

01:02:17 Juan muestra una remera más, es de Cibersix, el personaje de Trillo y Meglia, que (entre otras cosas) era una especia de vampiresa sexy vestida de negro, como Malena.


Y esas son las referencias, más o menos explícitas.
Obviamente la iluminación nocturna refiere al Expresionismo alemán o a su hijo norteamericano, el cine negro, pero es más un criterio general que una cita.

Pero falta una. Una invisible pero generadora del todo.

Es El Aleph, de Borges.
¿Qué tiene que ver Borges con esta comedia gótico-porteña?

Tal vez no se pueda decir que es una referencia, pero yo obtuve de ahí un concepto que desarrollé tanto en esta película como en Bar de Mala Muerte.
Mi lectura de El Aleph, más allá de la maravillosa excusa que inventa Borges, es que en un lugar cerrado y secreto puede existir (yo lo transformo en ocurrir) algo fantástico que cambia por completo nuestra concepción del Universo. El problema es que eso es demasiado grande para nosotros y nos importan más nuestras pasiones, casi animales. La revelación de la verdad puede estar dispersa en lugares ordinarios o íntimos, pero nuestras propias limitaciones emocionales la mantienen secreta, oculta.

Por eso, y no por reglas o leyes ancestrales, es que si ocurre algo fantástico cerca nuestro... nunca, pero nunca lo sabremos.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Diario de un film 24: Agradecimientos

Todas las películas tienen en sus títulos finales un montón de agradecimientos, pero La Noche del Chihuahua no tiene.
¿Seré un desagradecido?
¿No me ayudó nadie a hacerla?

De hecho pasa algo curioso, casi toda la gente que figuraría en los agradecimientos ya está en los títulos por alguna otra causa, como actor, como técnico o como productor colectivo. Ya figuran todos.
Pero eso no quiere decir que no se merezcan unas gracias públicas.
Ahora, a dos semanas de haberla estrenado en la red, teniendo casi 4000 visitas y decenas de comentarios entusiastas, me parece un buen momento para hacerlo. Acá va.
Frente a todos voy a agradecer a:

Benjamín Rojas, a quién elegí como la cara de la película y se ganó llegar a ser su alma.

A Talo Silveyra, dueño de los momentos más hilarantes del film (comprobado científicamente)

A Josefina Silveyra, la revelación que se animó a todo.

A Iván Espeche, con su solidez y creatividad actoral todoterreno.

A Inés Palombo, dos destellos en la oscuridad de esa noche.

Y a Graciela Stefani, por su generosidad y su confianza.

Por otro lado tengo que agradecer a mis amigos, gente que he conocido en diversos ámbitos, algunos en trabajos, en mi peli anterior o incluso algunos que vienen desde la secundaria, y que ayudaron en las más diversas tareas. Simplemente poniendo el hombro, prestando un equipo, actuando o respondiendo a un llamado de emergencia. No hace falta nombrarlos de a uno, ellos saben quiénes son.

Como una intersección entre conjuntos, algunos de ellos fueron productores colectivos de la película. Y para todos los productores es el tercer agradecimiento.
Esas 73 personas que apoyaron el proyecto sin esperar nada a cambio, más que un regalito simbólico. A algunos los conozco mucho, a otros los conozco de manera virtual y de otros no había tenido ni una noticia en mi vida, hasta que de repente decidieron aportar su dinero para que mi delirante idea se haga realidad.
Es algo incomprensiblemente alentador. No me dieron plata, me dieron afecto, o al menos eso sentí yo.
Sin habérmelo propuesto La Noche del Chihuahua se convirtió en la primera película argentina producida por financiamiento colectivo que se estrenó. Así que al menos por eso me aseguré un lugarcito en la historia del cine argentino.

Merecen mi agradecimiento también los profesionales de primer nivel que se sumaron al proyecto, por sincero y profundo amor al arte, Diego Grimblat y Juan Manuel Casolati. Gracias por brindarle a la película su capacidad y su talento.

Y por último tengo que agradecer a mi familia. Desde mi sobrino que hizo el sonido, hasta mi hermano que actuó y todos los que también aportaron como produtores colectivos. Otra intersección.
Pero especialmente tengo que decirle gracias a mi mujer Jesica y mis hijos Fausto y Amalia que no sólo actuaron, ayudaron y trabajaron, sino que albergaron en su propia casa la filmación de un largometraje. Y eso supone incomodidades, molestias y sobre todo una postergación de sí mismos para ayudar a su padre con sus locos sueños. Claramente algo que sólo se hace por verdadero amor.

Todas las películas son experiencias especiales. Esta lo fue mucho. O tal vez lo especial sea que yo tengo ahora la capacidad y posiblemente la intención de reflexionar y de analizar esta experiencia.

Como sea, La Noche del Chihuahua está ahora ahí afuera y miles de personas la van a seguir conociendo.
Noche a noche un timbre seguirá sonando, unos colmillos seguirán apareciendo y una chica siempre desaparecerá en la oscuridad... y lo harán por siempre, mientras alguien los esté mirando.

Sin embargo para mí es algo terminado y es hora de pensar en otras creaciones. Así de raras son las películas.
Pero antes de eso hacia falta tomarme un rato para escribir esto, y así volver a decirles a todos ustedes:

Muchas gracias.